Los docentes de escuelas administradas por Naciones Unidas instaladas dentro de la Franja de Gaza están enseñando a los niños gazatíes a odiar a los judíos y convertirse en terroristas.
Estoy seguro de que se sorprenderán con lo que les contaré: docentes de escuelas administradas por Naciones Unidas instaladas dentro de la Franja de Gaza están enseñando a los niños gazatíes a odiar a los judíos y convertirse en terroristas. Ellos están creando materiales de estudio que enaltecen el terrorismo y convocan a matar judíos, invitando a niños a convertirse en mártires. Esto surge de un informe absolutamente documentado que se acaba de presentar ante el Congreso norteamericano por parte de dos ONGs independientes. La agencia de Naciones Unidas que está llevando adelante este proyecto “educativo” en Gaza se llama UNRWA (United Nations Relief and Works Agency for palestine refugees in the near east) y tiene un presupuesto de US$1.600 millones, del cual el 60% está actualmente destinado a estos programas educativos que fomentan el terrorismo entre niños. Esta agencia de Naciones Unidas es el Proyecto educativo más fuertemente financiado en la historia de la asistencia internacional.
El preocupante informe, realizado por las ONGs independientes IMPACT-SE y UN-WATCH ya fue presentado ante el Secretario de Estado norteamericano Anthony Blinken, el Comisionado de la Unión Europea Joseph Borell, y el Canciller alemán Olaf Scholz. Estados Unidos, la Unión Europea y Alemania son los tres principales financiadores de este programa. También presentaron el informe, obviamente, al Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres y a Philippe Lazzarini, Jefe de UNRWA.
Dejaré toda compostura académica y confesaré algo sinceramente: enterarme de esto me parte el corazón. Luego de la Segunda Guerra Mundial las naciones del mundo quedaron en ruinas. Sólo querían una sola cosa: paz. Fue demasiado el sufrimiento. Así fue como representantes de 50 países se reunieron en San Francisco el 25 de abril de 1945. Durante los siguientes dos meses redactaron y luego firmaron la Carta que creó una nueva organización internacional – las Naciones Unidas- para evitar guerras capaces de generar el mismo desastre ya vivido. Ahora, 78 años más tarde, las Naciones Unidas siguen trabajando para mantener la paz y la seguridad internacionales, brindar asistencia humanitaria a quienes la necesitan, proteger los derechos humanos y defender el derecho internacional.
Los seres humanos nunca hemos podido cuidarnos espontáneamente. Por eso hemos estado forzados a crear reglas internacionales que impidan que nos dañemos entre nosotros; que nos aniquilemos. Hemos creado organismos internacionales para cuidarnos… de nosotros mismos. Es desgarrador pensar que aquello que debe cuidarnos, en realidad está creando a los terroristas del futuro. Privando a niños de su propio futuro. Generando el mismo terror que ya nos golpeó en la segunda guerra mundial: cuyo horror dio nacimiento a las Naciones Unidas.
Hemos inventado todo tipo de reglas con la ilusión de poner un límite a nuestra peligrosa especie. Un borde. Lamentablemente ignoramos un dato demoledor: los encargados de pintar los bordes somos los mismos salvajes que los tuvieron que crear porque fuimos incapaces de contener nuestro impulso destructor. El zorro es el juez que deberá aplicar las leyes que garantizan la integridad física de las gallinas.
Estamos criando zorros con recursos públicos de los contribuyentes del mundo. Y los estamos entrenando para matar.

